¿Qué boda? Bueno, ¿y qué?

A veces nos sentimos especiales porque cuando todo el mundo cree que está celebrando la gran festividad del día tú sabes que la tuya es mejor —o no—, pero al menos es diferente. Yendo hacia la escuela me encuentro mientras esta entrada programada se publica (para que veáis cuantas veces os habré engañado). Unos pensarán…