Se puede ser traductor —¡y hasta español!— sin ser torero
Esta semana he encontrado una página de Facebook de una compañía formada por un grupo de traductoras amigas, supongo, con un dibujo de portada controvertido, al menos para mí. El dibujo consta de cuatro personajes de nacionalidades española, inglesa, francesa y portuguesa o brasileña que representan sus lenguas de trabajo. El detalle hubiera sido gracioso…
