Vergüenza: la (in)corrección politicolingüística

Toda la vida alguien ha demonizado nuestras faltas de ortografía. En la escuela, los profesores; en la universidad, los compañeros; cuando mandas un correo electrónico para pedir trabajo, los de recursos humanos ―aunque estos lo hacen por rencor, querían ser empresarios ricos y se quedaron en secretarios y pretenden vengarse en nosotros. Desde pequeñitos nos…